HABLEMOS DEL AMOR

- Hablemos de ese raro ensueño, de esa invención luminosa o sombría con la que nos aguijoneamos el corazón para sentirnos vivos
La pasión es una locura universalmente admitida, un delirio que no está socialmente castigado
El amor nos desatornilla la cabeza, transgrede los límites, enciende el mundo de colores y nos hace rozar la eternidad
El amor es un sentimiento místico, porque nos saca de nosotros y nos pone en contacto con lo universal
El amor es la vía de trascendencia más utilizada en este mundo nuestro occidental, en el que ya van quedando pocos dioses
Cuando estamos enamorados, todos nos sentimos únicos y creemos estar atravesando por dolores y éxtasis que nadie más conoce, pero ésta es una percepción totalmente errónea, un producto de la borrachera de endorfinas
También tras haber subido al cohete del enamoramiento y habernos sentido perdidamente entusiasmados por alguien, la historia se revienta como un globo. Tal vez le vemos o la vemos con otra persona, o nos deja tirados, o nos dice con todas las letras que la cosa no funciona y que se va
Y entonces, puf, el mundo se apaga de repente. Es como si la realidad se desangrara, como si no tuviéramos fuerzas para seguir adelante. Es un ataque de pena absoluta, un agujero negro, un desconsuelo y un desasosiego tan agudos que no te dejan vivir
Y lo más increíble es que este abismo de desesperación puede surgir tras un enamoramiento de dos días, tras un coqueteo absurdo y leve. Pero da lo mismo. Tu razón puede decirte que te estás inventando esa pasión, pero tu corazón es una ballena arponeada
Cuando un amor acaba (es decir, cuando te deja), el mundo se convierte en un lugar peligrosísimo, porque cualquier cosa puede recordarte de repente el dolor de lo perdido
Cuando ya se te ha pasado del todo la borrachera amorosa y verdaderamente no puedes creer qué demonios viste en ese imbécil o en esa ceporra para haber sufrido tanto
Momento en el que ya estás dispuesto y más que predispuesto a meterte otra pasión en la cabeza y recomenzar la chifladura
Por la periodista Rosa Montero





sol dijo
el amor sube montañas, salta, vuela, cae por un acantilado y llega al fondo del mar, pero vuelve a subir con la fuerza del impulso que lo hizo caer.
5 Junio 2007 | 01:10 AM