TERGIVERSAR EL LENGUAJE

Lo cierto es que hay muchísimas ocasiones en las que utilizamos las palabras para confundir, ocultar o disimular nuestras verdaderas intenciones, dar o quitar importancia a un asunto o un problema en función de nuestros intereses y de nuestros y objetivos.
Ahora, a un trasvase le podemos llamar conducción; a una crisis Económica como la que padecemos, le llamamos desaceleración; y a la falta de liderazgo o cuestionarse un proyecto en un partido político, debate interno de ideas.
Nos cuesta reconocer las evidencias que todo ciudadano ve. Siempre he creído que reconocer los hechos ahorra energía, tiempo, da credibilidad a las personas, se gana en eficacia, respeto y consideración.
Por el contrario, no reconocer lo que verdaderamente está pasando, termina convirtiéndose en desconfianza hacia nuestros líderes políticos, que son los que deberían de darnos ejemplo y una buena lección con sus hechos cada día.
Juan














arwen7 dijo
No me preocupa tanto el lenguaje como la desagradable impresion que nos dan al parecen creer que gobiernan o representan a una panda de mem@s dispuetos a creerse cualquier cosa,ya sea una desaceleracion, como la rotura de un pais por las autonomias, cada vez resulta mas dificil mantener una minima credibilidad en nuestros responsables politicos.
Saludos.
1 Octubre 2008 | 04:19 PM