NO PODEMOS DETENERNOS
¿No os ha pasado que cuando se vislumbraba una relación que comenzaba, convirtiéndose en otra cosa, qué mal se pasa verdad?
Se crearon expectativas y mucha ilusión dejando a un lado la realidad, que a veces, es la que nos pone a cada uno de nosotros en el sitio que nunca debimos de abandonar.
Hay obstáculos que resultan insalvables por la distancia, el trabajo, la edad, entorno, familia, por tu forma de vida... son tantas cosas.
Llega un momento que alguien tenía que poner los pies en el suelo para darnos cuenta que lo que podía ser posible no lo es.
Las experiencias y vivencias de cada uno nos hacen echar la vista atrás evitando vivir fracasos anteriores.
¿Cuántos pasos deberíamos de dar cada uno?
¿Quién lo da?
¿Cuántas decisiones?
¿Cuántas renuncias?
Lo ya vivido marca de una forma implacable nuestra vida presente, no da respiro. Se ven las cosas de otra manera.
La distancia... qué terrible palabra. Nos sitúa a los dos en una complicada solución haciéndonos reflexionar cuando topamos de frente ante ella.
Todo acaba cuando apenas había comenzado.
Esta historia se termina...
Empieza una nueva...
No podemos detenernos, hay que seguir...
“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”
Julio Cortázar
“Si sale, sale. Si no sale, hay que volver a empezar. Todo lo demás son fantasías” Eduard Manet
Juan














fenicia dijo
Interesante de leer y para meditar
kisses
1 Septiembre 2009 | 11:03 AM